4 Formas sencillas de hacer que tu práctica de meditación sea divertida y emocionante

Ya sabes que tener una práctica regular de meditación es bueno para ti. Sabes lo beneficioso que puede ser para tu cuerpo, mente y espíritu, pero es fácil pasar días, semanas o meses sin meditar. A menudo, asociamos sentimientos negativos con la meditación. Se convierte en algo que «tenemos» que hacer, en lugar de algo que nos inspira y nos sentimos atraídos. A veces, la meditación puede sentirse como el trabajo. Además, estamos tratando con nuestras mentes, que parecen tener un suministro infinito de excusas para evitar que agreguemos hábitos positivos a nuestras vidas.

Si has estado luchando por meditar, o te parece demasiado trabajo. Entonces, este post es para ti. A continuación, te ofrecemos algunas formas diferentes para revitalizar su práctica de meditación y volverla divertida. Después de todo, en el momento en que algo se vuelve divertido, cae mucha resistencia a la actividad.

Ir lo más pequeño posible

Si te involucraste en la meditación con mucho vigor, entonces podrías comprometerte demasiado. Si espera que meditar 30 minutos o una hora por día, y recién está comenzando, se encontrará en un momento difícil. Simplemente puedes sentirte abrumado por la cantidad de tiempo que te estás haciendo pasar contigo mismo. Lo ideal es que comiences con metas pequeñas, para que el cuerpo y la mente se vayan adaptando de poco y no de golpe.

Tomar una siesta

¿Quién no ama una buena siesta? Ahora, las siestas pueden ser excelentes para nuestra mente e incluso para nuestra salud en general. Pero, en realidad puedes aumentar tus siestas, lanzando una pequeña meditación para dormir. Al reservar un poco de tiempo de meditación antes de tu siesta, te darás un poco de motivación adicional. ¡Tan pronto como termines de meditar, podrás dormir una siesta!

Si planea tomar una siesta de 20 minutos, medite durante cinco minutos antes de eso. Probablemente, incluso notará que meditar antes de tomar una siesta hará que sus siestas se recarguen más de lo normal.

Priorizar la comodidad

Si te sientes incómodo cuando estás meditando, será difícil seguir adelante. Prioriza el confort, especialmente en las etapas iniciales. Si no puedes sentarse cómodamente, intenta sentarte en un cojín de meditación o en una pila de almohadas. Si el cuerpo sigue sitiendose increíblemente incómodo, intenta acostarte o pararte. Elige una posición que permita que tu cuerpo se hunda en comodidad, y eliminarás algo de resistencia para que la práctica de meditación brille.

Hazlo un regalo

La meditación debe ser una práctica divertida. Si le huye a su práctica de meditación, o si la encuentra increíblemente aburrida, es hora de reconfigurar su motivación. Encuentra esa cosa que realmente amas de la meditación. Tal vez sea así como te sientes en el momento en que abres los ojos después de meditar. Tal vez es después de diez minutos de tu meditación cuando te sientes realmente relajado. Encuentra esa cosa que te encanta de la práctica y haz todo lo posible para que esa intención se encienda. Enfóquese en eso y encontrará que es mucho más fácil comprometerse a meditar.